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Cómo preparar una infusión perfecta: Errores comunes a evitar
Las infusiones son una forma sencilla y deliciosa de disfrutar los beneficios de las plantas y hierbas. Sin embargo, lograr una infusión perfecta no es tan simple como parece. Algunos errores comunes pueden afectar su sabor, aroma e incluso sus propiedades. Aquí te explicamos cuáles son y cómo evitarlos.

Uno de los errores más frecuentes es no cuidar la calidad del agua. El agua del grifo con exceso de cloro o minerales puede alterar el sabor de las hierbas. Lo ideal es utilizar agua filtrada o mineral para garantizar un sabor puro. Además, la temperatura del agua es crucial. Muchas personas hierven el agua en exceso o no la calientan lo suficiente, lo que perjudica el resultado. Cada tipo de infusión tiene su temperatura recomendada:
- Té verde: 70-80 °C
- Té negro e infusiones de hierbas: 90-100 °C
Si no tienes termómetro, deja reposar el agua unos minutos después de hervir antes de usarla.
Otro error común es no medir correctamente la cantidad de hierbas o té. Demasiada cantidad puede resultar en una bebida demasiado fuerte, mientras que muy poca puede dejarla insípida. Una cucharadita (2 g) por cada 200 ml de agua suele ser una buena proporción, aunque siempre puedes ajustar según tu preferencia.
El tiempo de infusión también es esencial. Dejar las hierbas más tiempo del necesario puede liberar compuestos que amargan la bebida, mientras que retirarlas antes de tiempo puede impedir que alcancen su máximo sabor. Usa un temporizador y sigue estas pautas generales:
- Té verde: 2-3 minutos
- Té negro: 3-5 minutos
- Infusiones de hierbas: 5-7 minutos
Otro error frecuente es no retirar las hierbas o el filtro después del tiempo de infusión. Si permanecen en el agua, seguirán liberando compuestos que pueden arruinar el sabor. Usa un infusor o filtro para separarlas fácilmente.
Por último, descuidar la limpieza de los utensilios es un problema que puede afectar el sabor. Los restos de infusiones anteriores se acumulan y pueden alterar el perfil de las nuevas preparaciones. Lava tus teteras, filtros y tazas con regularidad usando agua caliente y jabón suave.
Conclusión
Preparar una infusión perfecta no es complicado, pero requiere atención a los detalles. Desde elegir agua de calidad hasta controlar la temperatura y los tiempos de infusión, cada paso importa. La próxima vez que disfrutes de tu bebida favorita, aplica estos consejos y verás cómo mejora tu experiencia. Una taza de infusión no solo es deliciosa, sino que puede convertirse en un momento único de relajación y bienestar.
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